Residencias para vivir y para rentar. La clase de propiedad que se compra una vez y se disfruta por años.
Son cuatro edificios que suben como pirámides escalonadas, apoyados sobre una piscina que los refleja. De día imponen por la forma. Al caer la tarde la iluminación los enciende y el conjunto se vuelve un faro que se reconoce a distancia.
Cada piso retrocede sobre el de abajo. Así nacen las terrazas enormes y esa silueta que no se parece a nada de lo que hay alrededor.
El edificio que vas a señalar cuando pases cerca.
Hay desde estudios de una habitación hasta penthouses de tres. Todas las unidades comparten lo mismo. Terrazas amplias, algunas envolventes de 180 grados, otras de 270 y las hay de 360. Ventanales de piso a techo que dejan entrar el mar y la luz.
Adentro, cocinas con isla y áreas sociales abiertas. También habitación de servicio, para quien la necesita. Espacio de verdad, para recibir o para desaparecer un rato del mundo.
La idea es fácil de resumir. Que tengas pocas razones para salir cuando quieras pasarla bien.
El partido, con los tuyos, sin filas ni el ruido de nadie más.
Máquinas de las de antes, para el niño que todavía anda por dentro.
Un lugar serio para los días de trabajo, a un ascensor de tu casa.
Entrenar mirando el Caribe se siente distinto.
Buena mesa a pocos pasos de tu puerta.
Precios de salida por tipo de unidad, en dólares. La disponibilidad se mueve rápido, así que lo último te lo confirma Miguel.
Precios de salida por unidad. El valor final varía según el piso, la orientación y el metraje de terraza o jardín. Quedan pocas unidades y algunas están reservadas o en cupo Founders. La disponibilidad al día y las condiciones se confirman con el asesor.
Miguel Camacho lleva años ayudando a gente a comprar en República Dominicana sin sustos. Más de 500 inversionistas ya lo hicieron con él, y una comunidad de más de quince mil personas lo sigue justo por eso.
Él te dice qué unidades quedan, cómo va el plan de pagos por etapas y qué esperar si la vas a rentar. Sin letra chica. Le escribes y te contesta él mismo.
El plan va por etapas, desde la separación hasta la entrega. Los números de cada unidad te los pasa Miguel directo, según lo que estés buscando.
Personas que confiaron en el proyecto y en la asesoría de Miguel.
"Buscaba una inversión que valiera la pena a largo plazo y sin complicaciones. Miguel me acompañó en cada paso con total transparencia. Hoy tengo una terraza con una vista que todavía me sorprende cada vez que llego."
"Lo que me conquistó fue la arquitectura, esa silueta no se parece a nada de lo que hay en la zona. Decidí con calma y bien asesorada. La renta ya está funcionando mejor de lo que esperaba."
"Uno siempre desconfía al principio, y con razón. Miguel fue claro desde el primer día, sin prometer de más. La unidad superó lo que tenía en mente y todo el proceso fue impecable."
Lo llenas en un minuto. Te escribe él mismo, con las unidades que quedan y los números de cada una.